YHVH 4 LETRAS SAGRADAS

                 Estudio sobre el Nombre YHWH por Yosef Elidad Ben Avraham

 

 

 

 

 

 

 

Los sabios del Talmud nos prohibieron que pronunciáramos el nombre de nuestro Elohím e incluso dijeron que el que pronuncia Su nombre no tendrá una porción en el mundo venidero.

 

Al  parecer estos sabios se habían creido más "religiosos" que Moisés, nuestro maestro, que escribió "A YHVH, tu Elohah, temerás, a él solo servirás, a él seguirás y en su nombre jurarás." (Dt 10:20). e incluso más que el rey David quien pronunció las palabras del Salmo 22 :22, arriba expuestas.

 

En la Masora del Tehilot o Sal 96:11. Las letras iniciales forman un acróstico del tetragrámatonYHVH, que es nombre exclusivo, y por eso, las 4 palabras transliteradas presentan la lectura siguiente:

 

"Yis·mlejú Hashshamayim Vethaghil Haarets" 

("regocíjense los cielos y esté gozosa la tierra"),


Muchas personas opinan bíblicamente que pronunciar debidamente el nombre "YHVH" es esencial para "la salvación", (Yoél/Joel 2:32). Y así se hizo patente en un comentario de los editores del Libro religioso "Let Your Name Be Sanctified" (IBSA. Ed.1961) en pág 15, párr.10 edición española: "Toda persona desea no solamente que su nombre sea tratado con el debido respeto, sino también que se pronuncie correctamente".

 

YESHÚA (JESÚS en griego)  LO PRONUNCIA


"Los que conocen tu nombre confiarán en ti" dice el Tehilot/Salmo 9:10. De ahí que Yeshúa  de Netzrat reconocía que no solamente se trataba de conocerle por su nombre distintivo, sino también de tener fe en Él, aprendiendo acerca de su manera de ser, sus cualidades y criterios, lo que a su vez le infundió confianza absoluta.

En Lucas 4:18, 19 y 28 tenemos la clara seguridad de que Yéshúa pronunció el NOMBRE. El Maestro lee públicamente, en la Sinagoga de Nazaret, el rollo de Isaías, probablemente una copia de la versión de los LXX hebrea que contenía el llamado Tetragrámaton (YHVH), donde dice (Isa 61:1-2): "La inspiración del Señor YHVH está sobre mí, porque me ungió YHVH para anunciar buenas nuevas a los humildes, para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar liberación a los cautivos y a los presos apertura de la cárcer, para proclamar el año de la buena voluntad de YHVH, y el día de venganza de nuestro Elohím; a consolar a todos los que lloran; ..." (Biblia TIRY).

 

¿QUE PRONUNCIACIÓN USAR?

 

Algunos están empeñados en defender que la pronunciación del nombre especial no se conoce y por consiguiente no podriamos pronunciar. Para refutar este argumento deberiamos leer el Éxodo 3:13-15 TIRY

"3:13 Preguntó Mosheh a Elohím: “Y cuando vaya a los hijos de Israel y les diga: El Elohím de sus antepasados me ha enviado a vosotros’, y me digan: ‘¿Cuál es su nombre?’. ¿Qué les diré?”

 

3:14 Y respondió Elohím a Mosheh: “YO ESTARÉ SIENDO LO QUE ESTARÉ SIENDO”* Y añadió: “Esto es lo que has de decir a los hijos de Israel: ‘YO ESTARÉ SIENDO me ha enviado a vosotros.’”

 

3:15 Y mandó Elohím a Mosheh: “Así has de decir a los hijos de Israel: ‘YHVH el Elohím de sus antepasados, el Elohím de Abraham, el Elohím de Yitsjaq y el Elohím de Yaaqov, me ha enviado a vosotros; este es mi Nombre por la eternidad*, y ésta es Mi Mención* de generación en generación."

Ehyeh Asher Ehyeh, expresión con la que Elohím se denomina a sí mismo. Se ha vertido de manera muy eficiente como: “Yo Llegaré a Ser lo que yo quiera”. Otros han vertido incorrectamente estas palabras como “Yo soy el que soy”. En el hebreo el verbo “soy” no existe se dice mas bien  “aní”, o si se quiere dar énfasis se dice “anokhí”, pero nunca se dice “ehyeh”.

Ehyeh viene del verbo heb. Hayah, “llegar a ser”. Aquí Ehyeh está en el estado imperfecto y en 1ª pers. sin., y significa: “Estaré siendo”. No se hace referencia aquí a la auto-existencia de Elohím, por lo que el uso de “El Eterno” no es consecuente para describir el Nombre divino. Existen variados grupos religiosos y creyentes individuales que an adoptado el uso sistemático de Hashem (El Nombre) o también “El Eterno” pero es totalmente un engaño con el fin de volver a la ocultación rabínica del Nombre Divino.

 

El verbo utilizado en este pasaje se refiere es lo que Él piensa llegar a ser tocante a otros. Dicho de otra manera: ’Ehyeh Asher Ehyeh, significa Mi nombre está siendo siempre para ellos, exactamente como lo que He de asumir en cada caso.  Se puede comparar en Bereshit TIRY en la nota del  2:4, sobre “YHVH”, donde en el nombre divino aparece un verbo hebreo causativo relacionado, pero diferente: Havah que significa “El Causa que Sea”. En ningún momento en este pasaje Elohím dice que Su Nombre es Ehyeh, como de manera errónea enseñan algunos. Esta expresión es una circunlocución.

 

Cuando Casiodoro de Reyna tradujo la Biblia al castellano, en 1569, él entendió que ehyeh era un verbo en tiempo futuro, y tradujo incorrectamente ehyeh asher ehyeh como “Seré lo que seré.”

 

Sin embargo, como vimos, el Nombre divino está relacionado con la forma causativa del verbo HAVAH y esto implica que Él llega a ser lo que hace falta que sea y puede hacer también que su creación llegue a ser lo que se necesite que sea para que sus promesas se cumplan.

 

De la terminación de EHYEH que nacen la primeras 2 letras del Tetragrámaton o sea la Yud y la Hey ( יה - YH), estas 2 letras llevan la misma pronunciación que tienen en su origen el cual es “Ehyeh” o sea “YEH”. De aqui también se originan todos los prefijos de los nombres Bíblicos que comienzan con “Yeh” o “Yeho” y esta es una evidencia fuerte de que los nombres Bíblicos teofóricos no pueden comenzar con el sufijo “Yah” o “Yahu”.

 

Del verbo “HAYAH” es que se derivan las últimas 2 letras del Tetragrámaton,

Por eso se ha tomado el YEH final de EHYEH y el final del vervo HAYAH para formar el Nombre YEH-YAH, que en la costumbre hebrea para una mejor pronunciación quedaría como YEH-VÁH. Por eso entendemos ahora como esta forma aparece 5,658 veces en la BHS (Biblia Hebraica Stuttgartensia).

 

Así pues, de esos verbos de donde proviene la forma con la jolam "o" "YeHo-VáH"   en esto no hay ningún secreto o misterio. Ésos que pretenden hacer olvidar el nombre han tenido mucho éxito en su misión y plan de traer un exterminio al pueblo de Elohim.

También tenemos las transliteraciones griegas del nombre divino que hicieron los escritores primitivos eclesiásticos, a saber, IAOUE, IAOUAI, IABE y IAUE (que en griego se pronunciaban de modo parecido a Yahvé), indican una preservación en pronunciación vocálica del nombre divino, pero en forma griega no en forma hebrea que es la que verdaderamente corresponde a un verbo y tiene significado. 

El Presbítero teólogo griego Tito Flavio Clemente, también llamado Clemente de Alejandría (150?-215?) dijo, en su obra "Misceláneas" sobre el NOMBRE: "el Nombre místico con el que se llama al tetragrámaton...es pronunciado Iaoue (Yah-ueh), lo cual significa , Quien es y Quien será", así lo da como Iaove. 

Orígenes, (253-54) lo da como ´Iao`, Epifanio (404) IaBe (o Iave en un manuscrito); y Teodoro (457) dice que los Samaritanos lo pronunciaban IaBe. 

 

Pero todos ellos nos ofrecen transliteracioens helenizadas del Nombre que no tienen significado verbal.

La poesía samaritana preservó una pronunciación mitológica del Tetragrámaton y después lo rimó con palabras que tienen el mismo sonido de Ya-u-ei. Por eso, en la Biblia Samaritana, Benedictino Gilberto Genebrardus (alrr. 1550-1567) a quien se debe modernamente la proliferación de la pronunciación transliterada del griego, empleó el cambio de la "B" en "V" adquiriendo la fórmula helenica de Iahvé.

Varios escritores conocidos emplearon y siguen empleando, la pronunciación más habitualmente y más extensamente conocida, a saber: "Yehováh". Así, por ejemplo, en su Paráfrasis de Lamentaciones o "Lágrimas de Hieremías Castellanas" del año 1613, el erudito español, Lic. D. Francisco de Quevedo y Villegas dice sobre el entendimiento del nombre divino: "Lo primero que hará novedad a los que ignoran la lengua hebrea es por qué estando escrito, Iehova se lee Adonaí, Dios, siendo diferentes letras.... Unos leen Jehová, otros Jehovi, Jová, quitando la H."

El docto Bishop Pearce utilizan las vocales I-A-U-A con la última consonante "h" terminando el sonido en "ah". Así se pronunciaría, dice Bishop, algo parecido a YEHUAH. En este mismo sentido, el libro "The Mysterious Name of Y.H.W.H." , página 74, el Dr. M. Reisel dice que "originalmente la lectura del Tetragrámaton con sus vocales debe haber sido YeHûàH". Pero aquí tenemos algo que no corresponde la las consonantes hebreas.


Algunos lexicógrafos y eruditos modernos favorecen la pronunciación Yahwéh como la más exacta, y El Diccionario de la Biblia de Juan Straubinger 1967, pág 86, indica que "hoy se tiene por seguro que la pronunciación correcta de este nombre es ´Yahvé`." Sin embargo no todos los expertos linguisticos están de acuerdo con eso.

 

No se puede afirmar que Yaho o Yahú sea una de las pronunicaciones porque es bien conocido hoy que Yahú se trata de un implemento consistente en un verbo al que se le añade un pronombre congugado que significa "El es Yah". Los llamados nombres teofóricos como por ejemplo el de Yahú al final del nombre no es ninguna prueba de la pronunciación exacta del Nombre divino sino una prueba de que el nombre corto del Creador es YaH, eso si es lo seguro.

 

No todas las veces que aparece el tetragramaton está vocalizado como Yehovah   Cuando los masoretas les pusieron signos de puntuación vocalico a las consonantes que ya se vocalizaban de esa forma sabían lo que hacían.

 

¿CÓMO SE DEJÓ DE PRONUNCIAR?

 

Es en el siglo I EC. cuando se empieza a observar cierta actitud supersticiosa hacia el nombre de manera muy generalizada. 

La Misná, con relación al día de Yom Kipur, dice en Yoma VI, 2: "Los sacerdotes y pueblo estaban en el atrio y cuando oían el Nombre que pronunciaba claramente el Sumo Sacerdote, se arrodillaban, se postraban con el rostro en tierra y decían: 'bendito el nombre de la gloria de su reino por siempre y jamás'". 

Sanhedrin VII:5 dice: "El blasfemo no es culpable en tanto no mencione explícitamente el Nombre", y añade que en un juicio que tuviera que ver con una acusación de blasfemia, se usaba un nombre sustitutivo hasta haber oído todos los hechos; luego se le pedía en privado al testigo de cargo: "Di, ¿qué oíste de modo explícito?", y se empleaba, como es lógico, el nombre divino. 

Cuando Sanhedrin X:1 menciona a los "que no tienen parte en la vida futura", observa: "Abá Shaúl dice: también el que pronuncia el nombre de Dios con sus letras". 

El Dr. A.Cohen, rabí y autor del libro "El Talmud al alcance de todos", muestra que "una tradición dice que los sabios transmitían a sus talmidím la pronunciación original a intervalos de una o dos veces cada siete años. (Kiddushin 71a.) pero esta práctica se abandonó posteriormente..."

Según el Talmud se informa que fue a la muerte de Simón el Justo en el 290 AEC, (un contemporáneo de Alejandro el Grande) cuando el sacerdote dejó de pronunciarlo durante las bendiciones (b. Yoma 49b). 

En la era del 2º Templo el Nombre era usado, pero solamente en el Templo según dice la Mishná al hablar sobre las bendiciones sacerdotales cotidianas, Sotah VII:6, b Sotah 38b; m. Tamid 7:2 dice : "En el templo se pronunciaba el nombre como está escrito, en la provincia con una sustitución". De hecho el nombre era usado en el Templo aun cuando se saludaban, como dice la Mishná: [hablando sobre el comportamiento en los terrenos del Templo] "Y ordenaron que un individuo debía saludar a su amigo con el Nombre de Dios, de acuerdo con lo que se dice, "Y, he aquí, Boaz vino a Belén; y él dijo a los segadores, ¡'YHWH sea con vosotros'! Y ellos contestaban, 'YHVH te bendiga'" (Rut 2:4) (m.Berajot. 9:5)

El historiador del primer siglo, Josefo, menciona la prohibición sobre el uso del nombre de YHWH. Josefo, escribiendo sobre los acontecimientos de Éxodo 3 dice: "Con lo cual Dios declaró a él [Moisés] su santo Nombre, que nunca había sido revelado a los hombres antes; referente a lo cual no me es permitido a mí decirlo ya más" (Josefo; Antigüedades de los Judíos 2:12:4)

Esta prohibición de pronunciar el Nombre divino de YHVH parece que era universal para el primer siglo. Aun algunos de los miembros Esenios de la comunidad de Qumran seguían la prohibición. El Manual de Disciplina dice:
"Cualquiera que dice en alto el Más Santo Nombre de Dios, ya sea como maldición, o que se le escapa en un juicio o por cualquier otra razón, o mientras está leyendo un libro, u orando, ha de ser despedido para nunca más volver a la sociedad de los Yahad." (1QS Col. 6 línea 27b - Col. 7 línea 2 a)

Después de la destrucción del Templo en el año 70 EC., los fariseos prohibieron el uso del Nombre divino completamente. La Nueva Halajá era que el Nombre YHVH tenía que "ser escondido" (b.Pes. 50 a) y "ser guardado secreto" (b. Kidd. 71 a) y solo se admitía pronunciar el Nombre YHVH con sustituciones, tales como Adonai y Elohím.


También los Soferím substituyeron en muchos lugares el Nombre Divino de "YHVH" por "Adonai" en el texto mismo. Éstas, en muchas traducciones, han sido impresas como "Señor". La lista oficial dada en la Masorá (197:15, Gingsburg edition [Edición de Gingsburg]) contiene los 134 cambios, hechos por los Soferím o Escribas judíos.

No obstante para el tiempo de la proclamación del Evangelio del Reino por parte de los apóstoles, el mesianismo de Yehoshúa estaba muy extendido en Israel y fue abarcando todo el vasto Imperio Romano y aunque afloraba el cisma o la apostasía en el seno de las comunidades mesianistas, el Mesías Yehoshúa había ya manifestado el Nombre entre sus discípulos y su auténtica pronunciación fue preservada en las filas nazarenas del Israel de Elohim, pues el Señor siempre a lo largo de todos los siglos ha estado preservando (Juan 17:6) y enseñando a su Pueblo. "sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo" Traducción del evangelio hebreo de Mateo J. Du Tillet (28:20).

 

¿CÓMO LLEGÓ A PRONUNCIARSE "JEHOVÁ"?

 

En el siglo VII EC.. los maestros rabínicos de la escuela del Tiberíades, llamados "masoretas" (masoreta es derivado de masora: tradición) quisieron ponerle signos vocálicos a la Escritura (pues se escribían sin vocales y aumentaba cada vez mas la confusión sobre como pronunciarlas). En cuanto al tetragrama YHVH, como nunca se pronunciaba, nadie sabía entre ellos que vocales le correspondían. Tomaron entonces las vocales correspondientes a los verbos hebreos del origen del Nombre sagrado, no las vocales de Adonai, ya que las tiene distintas.

A partir de los siglos XIII y XIV de nuestra era, se comenzó por primera vez a leer el Nombre sagrado del Tetragrámaton con las vocales nikudot que ya eran vocales conocidas en el lenguaje habitual judío, sin embargo ahora eran representadas en signos puntuales, lo cual dio como resultado YeHoVaH. Por medio de combinar esos signos vocales conocidos de antaño con el Tetragrámaton, se formaron las pronunciaciones Yehovih y Yehovah dando origen más tarde a forma latinizada de IEHOVAH de donde proviene el actual Nombre en español JEHOVÁ que se utiliza en la mayoría de las traducciones de La Biblia hispanas como por ejempolo la Reina Valera.

 

En inglés apareció en la traducción de William Tyndale del Tanaj ("Los Cinco Libros de Moisés"), publicado en 1530 en Alemania, donde Tyndale había estudiado desde 1524, posiblemente en una o varias de las universidades de Wittenberg, Warm y Marburg, donde se enseñaba hebreo. La grafía utilizada por Tyndale fue "Iehouah"; En ese momento, no se distinguía la I de la J, y la U no se distinguía de la V.  El nombre de Jehová apareció en todas las tempraneras Biblias  protestantes en inglés, a excepción de la traducción de Coverdale en 1535. La Biblia Católica Romana Douay-Reims usa "el Señor ", que corresponde al uso de la Vulgata latina de "Dominus" (la traducción del hebreo Adonaí “Señor” al  latín,) para representar el Tetragramaton.

 

La Biblia Autorizada King James también, que utiliza Jehová en algunos lugares, con mayor frecuencia dio "el Señor", como el equivalente del Tetragramaton. El nombre de Jehová apareció en la Biblia Mateo John Rogers en 1537, la Gran Biblia de 1539, la Biblia de Ginebra de 1560, la Biblia del Obispo de 1568 y la versión King James de 1611. Más recientemente, se ha utilizado en la versión revisada de 1885, la American Standard Version, en 1901, y la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras de los Testigos de Jehová en 1961.  La Biblia Reina Valera que alcanzó una muy amplia difusión durante la Reforma Protestante del siglo XVI, y que es una de las más aceptadas por las iglesias cristianas protestantes (se trata de la Biblia aceptada por las Iglesias Evangélicas del Mundo Hispánico, e incluso por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, por la Iglesia Adventista del Séptimo Día y por las iglesias Bautistas,) de igual manera utilizo el termino Jehová como la pronunciación del nombre del Eterno. Sin embargo el acercamiento es incorrecto por varias razones:

 

Primero, si usted puede notar la única parte de la escritura donde al nombre del Altísimo se le sustituye generalmente por Jehová es en el Tanaj, no existe una instancia en las escrituras griegas donde encontremos este término a excepción de la Traducción del Nuevo Mundo de los testigos de Jehová.   La Lxx. o Septuaginta como se le conoce, que es la traducción del Tanaj del hebreo al griego, cuando traduce la palabra יהוה "YHVH" la traduce por la palabra griega κύριος (Señor) ya que esta obra fue realizada a mediados del siglo III y obviamente ya existía la prohibición de pronunciar el nombre Sagrado. Y eso es precisamente lo que vemos en las escrituras apostólicas el sustituto del nombre, ya sea Shamayim o ουρανων  (uranon) en griego. Hoy surgen diversos movimientos que son partidarios de revindicar el uso del tetragrámaton (YHVH) en los textos griegos mesiánicos allí donde se han quitado o el contexto lo demanda.

 

 

¿QUE IMPORTANCIA TIENE LA PRONUNCIACIÓN CORRECTA?

 

El Diccionario de la Biblia (edición de Serafín de Ausejo, Barcelona, 1981, cols. 1340, 1341) dice: "Según la concepción antigua y primitiva, el n[ombre] no es sólo lo que designa, caracteriza y distingue de los demás a su portador, sino además un elemento esencial de su personalidad. [...] Si el n[ombre] de alguien es invocado o pronunciado sobre una cosa, ésta queda íntimamente ligada con la persona nombrada".

Éxodo 3:14, donde en respuesta a la pregunta ¿Cuál es su nombre? gran parte de las actuales traducciones de La Biblia dicen como respuesta -Yo soy el que soy- dando énfasis a la idea de Elohím como un ser viviente y activo, que era, es y siempre será, como muchos comentadores judíos interpretan la frase citada, en hebreo: Ehyeh -asher-ehyeh. - 

En este texto de Éxodo 3: 14 otras traducciones vierten como "Seré lo que seré", como poro ejemplo la Torá, de Daniel ben Itzjak. 

Sin embargo en esta expresión el traducirse por "Yo soy el que soy" no es en modo alguno correcta ya que la forma del verbo hebreo empleada aquí, a saber hayah, no significa existir; sino venir a la existencia, acontecer, ocurrir, llegar a ser, asumir (un atributo), entrar en (un estado), constituir (hasta cierto punto) por estar el nombre en la forma causativa llamada Hif·´il en la gramática hebrea. The Journal of Biblical Literature en su tomo 23 página 126 edición de 1904, Pub.Society of Biblical Literature and Exegesis.

En el texto de Éxodo 3: 14, no se hace referencia a la auto existencia de Dios, sino a lo Él piensa llegar a ser tocante a otros y esto está en armonía con el Nombre que aparece por vez primera con puntuación vocálica en Génesis 2:4, identificando a Yeh·váh como "El Que Se Propone hacer". 

En este sentido más ámplio del entendimiento hebreo la traducción The Emphasised Bible, de Joseph B. Rotherham vierte bastante bien Éxodo 3: 14 diciendo: "Yo Llegaré a Ser lo que yo quiera" 

De manera que, el significado del Nombre Divino, nos garantiza que Él llegará a ser lo que haga falta para cumplir sus planes o designios (isaías 55: 8-11) 

 

¿SE ENCUENTRA EL NOMBRE EN EL N.T.?

 

Durante mucho tiempo se ha argumentado que el nombre de Yahwéh no debió aparecer en el N.T. ya que los escritores inspirados hicieron sus citas de las Escrituras Hebreas premesiánicas basándose en la Versión de los LXX, y en esta versión aparecen solo los términos Kýrios o Theós. ¿Es cierto esto?... Veamos. 

Al comentar sobre el hecho de que los fragmentos más antiguos de la Septuaginta contienen el nombre divino en su forma hebrea (inventario núm. 266 de los papiros Fouad que datan del siglo II o siglo I AEC. , el Dr. P. Kahle dice: "Ahora sabemos que el texto griego de la Biblia [la Septuaginta], en tanto fue escrito por y para judíos, no tradujo el nombre divino por kyrios, sino que en esos MSS [manuscritos] se conservó el Tetragrámaton con letras hebreas o griegas. Fueron los cristianos quienes reemplazaron el Tetragrámaton por Kyrios cuando el nombre divino escrito en letras hebreas ya no se entendía". (The Cairo Geniza, Oxford, 1959, Pág. 222.)

Este cambio, en las Escrituras griegas mesianisticas debió producirse en el transcurso de los siglos que siguieron a la muerte de Yehoshúa y sus apóstoles, pues en la versión griega de Aquila, del siglo II EC., el Tetragrámaton todavía aparece en caracteres hebreos.

 

Alrededor del año 245 EC., el famoso erudito Orígenes produjo su Héxapla, una reproducción a seis columnas de las Escrituras Hebreas inspiradas que contenía: 1) el texto hebreo y arameo original, 2) una transliteración al griego del texto hebreo-arameo, 3) la versión de Aquila, 4) la versión de Símaco, 5) la LXX y 6) la versión de Teodoción, y dijo además que "en los manuscritos más fieles EL NOMBRE está escrito con caracteres hebreos, no del hebreo moderno, sino del arcaico". De hecho, aquí la flecha amarilla, señala a un detalle de un manuscrito de Habacuq 2-3 en griego de la versión de los LXX conteniendo el nombre divino de Yehovah con el Tetragrámaton en caracteres paleo-hebreos arcaicos.


En fecha tan tardía como el siglo IV EC., Jerónimo, el autor de la traducción denominada Vulgata Latina, dice en su prólogo a los libros de Samuel y Reyes:"Y hallamos el nombre de Dios, el Tetragrámaton, en ciertos volúmenes griegos aun en la actualidad expresado con las letras antiguas". 

En una carta escrita en Roma en 384 E.C., Jerónimo dice: "El noveno [nombre de Dios es] tetragrámaton, que los hebreos tuvieron por [a.nek.fo.ne.ton], esto es, 'inefable', y se escribe con estas tres letras: iud, hei, vav, hei. Algunos no lo han entendido por la semejanza de estas letras y, al hallarlo en los códices griegos, escribieron de ordinario pipi [letras griegas que corresponden a las romanas pi pi]". (Cartas de San Jerónimo, Carta 25 a Marcela.)

Hay todavía más prueba de que los discípulos de Yahshúa usaron el tetragrámaton en sus escritos. En la obra De viris inlustribus [Acerca de hombres ilustres], capítulo III, Jerónimo, en el siglo IV, también escribió lo siguiente: “Mateo, quien es también Leví, y quien de publicano llegó a ser apóstol, compuso en primer lugar un Evangelio de Cristo en Judea en el lenguaje y caracteres hebreos para beneficio de los de la circuncisión que habían creído. No está suficientemente comprobado quién lo tradujo después de eso al griego. Además, el hebreo mismo se conserva hasta este día en la biblioteca de Cesarea, tan diligentemente formada por el mártir Pánfilo. Los Nazarenos que usan este volumen en la ciudad siríaca de Berea también me permitieron copiarlo”. (Traducción del texto latino preparado por E. C. Richardson y publicado en la serie “Texte und Untersuchungen zur Geschichte der altchristlichen Literatur”, tomo 14, Leipzig, 1896, pp. 8, 9.)

Mateo hizo más de cien citas de las Escrituras Hebreas premesianistas. Donde estas citas incluían el nombre divino él se habría visto obligado a incluir fielmente el tetragrámaton en su relato del Evangelio en hebreo. Cuando el Evangelio de Mateo fue traducido al griego, el tetragrámaton se dejó sin traducir en el texto griego, según la práctica de aquel tiempo.

No solo Mateo, sino todos los escritores de las Escrituras Nazarenas citaron versículos del texto hebreo o de la Septuaginta donde aparece el nombre divino. Por ejemplo, en el discurso de Pedro en Hch 3:22 se cita de Dt 18:15, donde aparece el tetragrámaton en un fragmento de papiro de la Septuaginta fechado del primer siglo a.E.C. 

 

 

De modo que la cristiandad "reemplazó el tetragrámaton por Kýrios" en las copias de la Septuaginta. No fueron los los Nazarenos talmidím judaico-mesianistas, sino personas de siglos posteriores, "cristianas" que habían corrompido la pureza de las enseñanzas del Rabi Yahoshúa de Nezaret  introduciendo adiciones confusas en los escritos. (2Te 2:3; 1Ti 4:1.) E He aquí este Fragmento de papiro del siglo I e.c. que corrobora lo anteriormente escrito al mostrar el nombre en hebreo YHWH en un texto de la versión griega de los LXX y probando asi que la "Iglesia Cristiana" distorsionó no solo el significado exacto del texto original del NT, sino lo más grave aun, borró el propio nombre sagrado del Altísimo para que los feligreses no lo conociesen y mucho menos pronunciasen.

REGLAS GRAMATICALES HEBREAS SOBRE LA PRONUNCIACIÓN

 

El famoso talmudista sefardí Maimónides, llegó a esta conclusión: "no hay ningún misterio místico, pues el nombre de Dios se se lee sin dificultad porque se pronuncia como se escribe, o de acuerdo con sus letras, Y-H-V-H = I-EH-O-VAH

Pero es evidente para el estudioso del idioma hebreo sabe que no es tan sencillo como aparenta ser. 

En primer lugar, la pronunciación española más común de las cuatro letras consonantes YHVH, no es la que estamos acostumbrados a decir comúnmente. ¿Por qué?. Primeramente la primera letra, la "yod", al tener valor consonántico por si sola siempre se transcribe como "Y" sonando como tal, pero nunca como una "J" española ni como G ya que, si así lo hiciésemos, estaríamos empleando una "Jét" hebrea. Por otra parte, la segunda de las letras del Tetragrámaton, la letra "He" es idéntica en sonido a la "h" inglesa, no a la "h" española que no suena, pero siempre suena cuando está a principio de sílaba, como en el caso de Ye-ho-shúa, y no suena cuando está al final de sílaba, como en el nombre divino "Yeho-vah". Hay una excepción: Cuándo la He está al final de una palabra, si lleva un punto interior, entonces debe sonarse como la "h" inglesa, con una aspiración, pero este no es el caso en el tetragrámaton. Además, esa excepción tiene a su vez otra que sucede en la palabra "Haleluyáh", donde la He final lleva punto interior pero no para que se le pronuncie sino para indicar que la terminación "yah" corresponde al Nombre Divino masculino abreviado y no a la terminación femenina usual en "ah." 

La tercera y siguiente letra del Nombre YHVH, es la "vav". Cuando esta letra lleva un punto interior es la vocal "u", mientras que si lleva punto arriba, es la vocal "o". Cuando es una consonante se puede transcribir con una "v" y pronunciarse como una "v" inglesa, como así sucede en el hebreo moderno, pero en el hebreo bíblico se pronuncia siempre como una "u" y transcribe generalmente como "w" en los paises anglosajones y en Latinoamerica y solamente en ocasiones excepcionales la vav es completamente muda y no se pronuncia. Por lo tanto jamás debería pronunciarse en español como si fuese una "b" que es lo que generalmente se hace cuando se lee del texto de la Biblia ya sea una versión Reina Valera, Nacar y Colunga o la Biblia de Jerusalén. Nosotros siempre la transliteramos con el signo de la consonante "V" ya que en hebreo la "W" no existe y no queremos equivocar con una pronuniación al estilo anglosajón.

Otra interesante regla gramatical hebrea es esta:

La letra hebrea vav que tiene ambos sonidos, de «u» y de «o», como ya dijimos; cuando se dice «Yaho» esa «o» es la vav hebrea; y cuando se dice «Yahu» esa «u» es la vav hebrea. Pero nunca puede en hebreo pronunciarse los dos sonidos en la misma posición en la palabra. Si uno dice «Yaho-wah» o «Yeho-wah» está pronunciando la vav dos veces, primero como «o» y luego como «u»; y eso NO ESTÁ PERMITIDO EN LA LENGUA HEBREA.

 

DOCUMENTO CATOLICO DEL SIGLO III E.C. CON LA PRONUNCIACION IEHOVAH

 

El libro "Santificado sea Tú Nombre" publicado en español en 1964 por International Bible Studens Associatión (IBSA), ofrece un interesantísimo documento católico y un comentario que no tiene desperdicio alguno en las páginas 15 y 16 §10:

 

"Toda persona desea  no solamente que su nombre sea tratado con el debido respeto, sino también que se pronuncie correctamente.

 

Los mismos editores del libro "Santificado sea Tu Nombre", indican en las páginas 17 y 18, § 12 que : "[... Siglos antes de la rebelión protestante del siglo XVI en contra de la autoridad religiosa de los papas de Roma, clérigos católicos romanos estaban pronunciando la combinación sagrada de esas cuatro letras como   Iehovah.

 

Sobre la lectura de modo impreso de Yeho-váh dice la Enciclopedia Americana, tomo 16,páginas 8 y 9 (edición de 1929) : La lectura de “Iehovah” puede trazarse a la temprana edad media y hasta tiempo reciente se decía que fue inventada por Pedro Gallatin (1518), el confesor del papa León X. Ciertos escritores modernos, sin embargo, la han trazado a una fecha más temprana, encontrándose escrita en el "Pugio Fidei" de Ramón Martín (1270). Sin duda que se debió al hecho  de que los cristianos hebraístas consideraban como una superstición el sustituir cualquier palabra por el nombre divino. ... Ramón Martín (o, Raimundus Martini) era un monje español de la Orden de los Dominicos. En español el título completo de su libro significa "Puñal de la fe  contra moros y judíos". Fue unos de los censores que nombró el papa de Roma para descubrir los pasajes del Talmud judío que fueran ofensivos a los católicos romanos.]"

 

Reproducimos (arriba) el frontispicio y la página 559 del libro PUGIO FIDEI. Se puede apreciar en la línea 23, comenzando desde el pie de página, el nombre Jehova después del tetragrámaton hebreo.

 

En esta página Ramón Martín traduce una cita del Bereshith Rabbah, un comentario hebreo del siglo III que explica el libro de Génesis. Martín cita sobre Bereshit/Génesis 2:19 y los versículos subsiguientes, en los cuales Adán da nombre a las criaturas volátiles y a los animales terrestres. Aquí el Bereshith Rabbah (17, 4) pone de manifiesto una tradición del rabí Acba, según la cual Elohím le dice a Adán: "¿Y cúal es mi nombre?" Adán responde: "Iehouah Adonáy, puesto que tú eres Señor de todo."

 

Esta referencia se usa  para manifestar que la forma del nombre divino, Jehová, fue usada ya por clérigos católicos romanos en tiempos tan remotos como el siglo XIII y es evidente que dicha pronunciación viene remontándose a la masorética escrita con nikudots en el año 1100 E.C. cuando, en Tiberias (Galilea), los escribas masoréticos copistas añadieron una "o" jolán como signo vocálico para que la combinación se leyera Yeho-váh. Pero debemos decir como ya lo dijimos que esta forma de pronunciar el lNombre con vocales ya se remonta a muchos siglos antes de la existencia de los masoretas.

 

Nota: En la primera edición impresa de Ramón Martín se lee la forma más latinizada de Iehouah.

 

En la foto abajo reproducimos una página seccionada del Salterio Quíntuple impreso por Jaques L. d'Ètaples del año 1513 donde en la línea 9ª tenemos la pronunciación IEHVAH en su forma Hebraica.

¿CÓMO SE FORMÓ LA PRONUNCIACIÓN YAHVÉ?

los griegos tomaron prestado el alfabeto fenicio/paleo-hebreo usaron las consonantes sobrantes que no existían en su lenguaje como símbolos para las vocales, como dice un artículo de Robert Whiting en The New Book of Knowledge [El Nuevo Libro del Conocimiento] Vol. 1 p. 193 "Alphabet", Editado por The Oriental Institute, de la Universidad de Chicago: "Cuando los griegos adaptaron el sistema de escritura fenicio a su propio lenguaje hicieron un cambio muy significativo." Crearon signos por vocales y los usaron cada vez que ocurría una vocal. Los griegos no inventaron nuevos signos para las vocales, sino que simplemente convirtieron algunos de los signos fenicios que ellos no necesitaban en su propio lenguaje en símbolos vocálicos.

 

Como resultado la YOD hebrea se convirtió en la vocal griega IOTA; la HE hebrea se convirtió en la vocal griega EPSILÓN y la WAV hebrea se convirtió en la vocal griega UPSILÓN. Por esta razón, Josefo escribe que las cuatro letras que aparecían sobre la placa frontal del Sumo Sacerdote eran "4 vocales." Para los lectores de habla griega de la Edición Griega de las Guerras de los Judíos, las 4 letras sobre la tiara del Sumo Sacerdote eran, de hecho, 4 vocales. 

El hebreo era originalmente un silabario en el cual cada letra simbolizaba una pareja consonante vocal, con la vocal siendo ambigua. Como escribe Robert Whiting en el mismo artículo ya reseñado: "Los pueblos semíticos de Siria y Palestina desarrollaron sistemas de escritura puramente silábicos, sus signos expresaban consonantes, más cualquier vocal." 

No fue hasta el siglo IX AEC. que las letras hebreas YUD, HE y VAV comenzaron a doblarse como vocales (y, sólo entonces, cuando se emparejaron con consonantes). Como Ellis Brotzman escribe: “A partir del siglo IX en adelante, ciertas consonantes llegaron a ser usadas para indicar vocales. Estas consonantes "de ayuda" son llamadas matres lectionis, literalmente "madres de la lectura."” (Old Testament Textual Criticism [Crítica Textual del Antiguo Testamento] by Ellis R. Brotzman p. 40)

El Tanakh hebreo fue escrito originalmente sin vocales escritas aunque ya se conocian al leer. Cuando los Masoretas añadieron las puntuaciones vocálicas al texto hebreo en la Edad Media se encontraron que El nombre había que sido "guardado secreto" y "escondido" por cientos de años ahora podría se pronunciado.

 

Así que, antes del IX siglo AEC., las letras YUD-HE-VAV-HE (YHVH) eran 4 consonantes hebreas. Aun en hebreo posterior una YUD inicial nunca puede representar una vocal.

PRESERVACIÓN DEL NOMBRE EN LOS NOMBRES PROPIOS DE PERSONAS


Según George Buchanan, escritor metodista y profesor emérito del Seminario Teológico Wesley, de Washington (E.U.A.): "En la antigüedad, los padres solían dar a sus hijos nombres que incorporaban el de sus dioses, y cuya pronunciación dependería de la del nombre de la deidad. El Tetragrámaton se empleaba en los nombres propios y siempre se usaba la vocal intermedia jolán 'o'"

Algunos ejemplos son: 

  • Yeho·sha·fát (Josafat)que significa "Yehováh ha juzgado" o bien "Yehováh es Juez".
  • Yeho·ram (Jorán), que significa "Yehováh es ensalzado"
  • Yeho-shúa (Josué - Jesús), que significa "Yehováh es salvación".



Es de mucho interés, para saber como se pronunciaba en hebreo el Nombre, la cita de Juan 17: 11 y 12 sobre una característica más del Nombre divino. Allí en oración al Padre, el Señor solicita al Padre que vigilaba a sus talmidím, ¿por qué razón?: "por causa del propio NOMBRE de Elohím que [YHVH] "Le había dado" . Esto es un hecho probatorio más de que la pronunciación del nombre es similar a otra de las pronunciaciones del nombre hebreo para Jesús (Yeho-shúa) contenedor de la grafía consonántica del nombre YEH·VÁH.

Además, cuando observamos otros nombres que terminan con parte del Nombre Divino, encontramos vocales completamente diferentes en el texto Masorético. Algunos ejemplos son:

  • Yeshayahu (Isaías) Yesha-YAHU
  • Yirmiyahu (Jeremías) Yiremi-YAHU
  • Eliyahu (Elías) Eli-YAHU


Es de interés que la grafía "Yaho" nunca se usó en Israel como un nombre completo sino siempre como una abreviatura del Nombre en nombres compuestos, antes ya lo dijimos que al verbo se le ponía un implemento con el pronombre. Ningún nombre hebreo compuesto con el Nombre Divino (teofórico) usa la forma completa del Nombre, siempre se usa el diminutivo YAH. Nunca se ven nombres como «YahvahShúa» o «YahvehShafát.» Eso no existe en el hebreo bíblico. No hay nombres que EMPIECEN por Yah sino por Yeh.

El Nombre Divino se abrevia con la bisílaba «Yeho», como en Yehoshafát, cuando va al principio de la palabra (prefijos) y «Yáhu» cuando va al final de la palabra (sufijos), como en «Eliyáhu.»

 

LLAMADOS EN SU NOMBRE


YHVH habla de su pueblo en esta forma: “Además mi pueblo conocerá mi Nombre…” (Isa. 52:6). 

El profeta Daniel en una petición al Todopoderoso dice, “Oh YHVH escucha; Oh YHVH perdona; Oh YHVH, oye y haz; no tardes, por amor a ti mismo, Oh mi Elohim: porque tu Ciudad y tu Pueblo son llamados por invocar tu nombre” (9:19). 

Cuando nos damos cuenta de que YHVH está creando una familia de personas obedientes en la tierra quienes los reverencian a Él y Su Nombre, entonces comprendemos la importancia de este nombre familiar y lo que significa para ser llamados por él. “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Maestro Yeshua el Mesías, de quien toda la familia en el cielo y la tierra es llamado” Efe. 3:14-15. 

 

PROFECÍAS DE RESTAURACIÓN DEL NOMBRE

 

La RESTAURACIÓN del uso del nombre con su correcta pronunciación es proféticamente significativa y descrita en las Escrituras premesiánicas (se emplea abajo la versión de la Biblia de Jerusalén): 

“Yo entonces volveré puro el labio de los pueblos, para que invoquen todos el nombre de Yehovah, y le sirvan bajo un mismo yugo.” (Sofonías 3:9)

"Por tanto, he aquí que yo les hago conocer - esta vez sí - mi mano y mi poderío, y sabrán que mi nombre es Yehovah." (Jeremías 16:21)

“Por eso mi pueblo conocerá mi nombre en aquel día y comprenderá que yo soy el que decía: « Aquí estoy »” (Isaías 52:6)

 

CONCLUSIONES FINALES

 

Se debe reconocer perfectamente que la fórma DE LOS ESCRITOS HEBREOS CONOCIDA COMO YEHOVAH del Nombre Divino en español no es lncorrecta desde la optica de pronunciación hebrea masorética de los pùntos vocáliucos de los verbos que constituyen el Nombre; es la forma más común en multitud de lenguas y la  más extendida a lo largo de los siglos. Lo que nos lleva a la conclusión de que es perfectamente utilizable.

 

Elohím es un Poderoso Políglota. Muchisimas gentes de las naciones están acudiendo a Él en su propia lengua utilizando diversas maneras de pronunciar vocalicamente sus letras divinas. Él escucha a todos y a todos los entiende

 

Los responsables de esta web no favorecen una pronunciación a otra y no somos partidarios de dogmatismos divisorios, además,  no nos sentimo obligados a declarar sobre confesionalidades (Art.16,2 de la Constitución Española) de clase alguna "ni debatimos con los lectores..." tal como hicieron algunos en la antigua Éfeso en el I siglo EC. (Efesios 2:23-25).

Trataremos siempre con amabilidad a quienes puedan opinar de manera diferente, de modo que premie más el amor y la unidad entre los creyentes del Mesías, tal y como nos exhorta Filipenses 2: 14.

Al realizar oraciones personales al Padre, algunos emplean la pronunciación clásica reconocida y otros otra pronunciación más hebraica, dicen; tanto en el caso del Nombre Divino del Padre como en el caso del nombre propio del Hijo. Creemos que esto es una decisión muy personal, rara vez encontramos una oración dirigida a Elohím del propio Hijo de Él con el uso del tetragrámaton, más bien el empleó la voz aramea "Abbá" o Papá, para indicar una relación sumamente extrecha con la Deidad. Estamos seguros de que muchas oraciones sinceras llegan al Creador de los muy diversificados idiomas humanos y dialectos, aparte del Hebreo Sefaradí. El Salmo 65 : 2 dice: "Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne" es decir, gentes de todas las naciones. 

Yehoshúa dió a conocer ese Nombre a sus Talmidím (Yojanan/Juan 17:26) Es lógico que el Creador lo haya preservado y transmitido a lo largo de los siglos mediante los "hermanos del Señor", defensores y custodios del NOMBRE DIVINO que dura por siempre y para siempre. (Matt 28:20.) Con razón entendemos ahora por qué se dice la Enciclopedia Judaica que "la pronunciación del Nombre Divino nunca se perdió". El Tehilot/Salmo 9:10 dice "Los que conocen tu nombre confiarán en ti".

Yehoshúa está con nosotros todos los días hasta el fin del Mundo, es apropiado que la preservación de la verdadera pronunciación del Nombre estuviese entre EL LEGADO otorgado a los Netzarím del Reino. Por ende, las promesas proféticas nos dan indicación que en la Nueva Era Mesiánica, por todo el Orbe se revelará la pronunciación del Nombre Divino en el idioma internacional adámico que se utilice entonces, pues Zacarías 14:9 dice: "Y será YHVH rey sobre toda la tierra: ¡el día aquel será único YHVH y único su nombre!."

Como en todas las cosas, ¡se experimentará también una internacionalización en al pronunciación del nombre divino que durará para siempre! 

¡¡Amen y Amen!! 

Yosef Elidad ben Avraham

 

Nota: Todas las citas bíblicas empleadas en las páginas, a menos que indique otra fuente, están extraídas de:

 

Reina Valera Revisada (1995) Bible Text [computer file] / Sociedades Bíblicas Unidas. —electronic ed.—Miami : Sociedades Bíblicas Unidas, 1998.

 
(Logos Library System)

 

NOTA Para quien desee obtener este artículo para uso en sus propias webs pueden realizarlo con permiso de su autor siempre que se menciona su autoría y se copie integramente citan do su fuete.

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